La Coctelera

Categoría: Cine y tv asnal

Ausländer


Aunque no escribir nada desde no sé cuando podría interpretarse como un síntoma de evidente dejadez divulgativa y postal, nada más lejos de mi intención. En este claro contexto va uno un día, abre el gemail, y se encuentra con un comentario de Folken que le notifica la aparición de una peli de vikingos, y uno se acuerda de su deber de hinformar y de eso de renovarse o morir y se dice "coño, un tema inédito en este blog, veamos que podemos aportar en este campo no sea que me caduque la contraseña y la pasta deje de fluir de manera inagotable".

Argumento

Jon Kabiezes es Kainan, su profesión es colono exterminador y tiene un corte de pelo tipo aizkolari navarro. Su nave espacial se gripa y cae en Noruega -no sé en qué siglo porque en el screener se veía cortado-, recupera de su nave un kit de supervivencia y saca un ordenador con linux-csi miami que le hace un zoom gúgel eerz, un resumen de la situación y le enseña noruego en diez segundos a base de flashazos oculares, después coge un arma y achicharra un abeto dando asi buena muestra de su belicosidad, se mete en el bosque y el primer vikingo que llega le hace prisionero, perdiendo su arma achicharradora.

El vikingo lleva al prisionero a su poblado, capital del reino de Ródgar, que no es otro que John Hurt con dos trenzas en el pelo y otras dos en la barba. El chico les dice que cuidao que hay un mostruo -que en realidad es el último individuo de una especie inteligente-, no le hacen caso y a partir de aqui, se produce un irrefenable ascenso en la escala social de Jon Kabiezes desde prisionero susceptible de ser torturado hasta llegar a ser rey vikingo.

Evidente conclusión

Creo necesario aclarar que el anterior resumen argumental está muy condicionado en su brevedad por el hecho de que me quedé sobado varias veces en el transcurso de este film. A ver si me explico, el principio es muy vibrante: una nave que se acerca a la tierra y cae a plomo hasta darse un gran hostión en pleno territorio vikingo, y un tío que sale de la nave y que se queda en camiseta sin mangas en cuanto ve que hay montañas nevadas, ríos y bosques. Resulta difícil imaginar un inicio más espectacular y prometedor. Pues no, resulta que el hecho de que sea una peli de vikingos es algo circunstancial, realmente es una peli de las de "hay un mostruo pero no se le ve". Se intenta mantener un equilibrio: llevan hachas de doble filo y escudos redondos de madera con refuerzos de hierro, viven en un poblado rodeado de una empalizada de troncos y tienen una sala destinada a los guerreros donde bellas vikingas les sirven hidromiel hasta caer redondos. El puto paraíso. Entonces aparece la bestia, el bicho, amenazando esa idílica existencia y destripando sin que se le vea bien ni un momento, un no verle que es lo que pone de los nervios a los vikingos, que hábilmente delegan el marrón en un Jon Kabiezes al que no le queda otra opción que responsabilizarse de su propio corte de pelo, un mesías aizkolari al que su condición de ausländer le encamina inexorablemente hacia una batalla contra el mostruo que no se ve nunca, en esas interminables y aburridas escenas nocturnas filmadas con menos luz que la madre que los parío. Para desgracia de todos, lo que podía haber sido una innovadora peli de unos vikingos y un ausländer mesías aizkolari, se convierte en un film que cuando aparece el bicho, aprovechas y te echas una siestecilla.


aizkolari, fijarse en el corte de pelo

Sin embargo, no seamos negativos y hagamos un esfuerzo mental. Puesto que me dormí durante el visionado y lo de que el tío al final se convierte en rey lo sé por referencias islandesas, es más que posible que el mesías decidiera buscar su arma abeto-achicharradora, matara rápidamente al bicho que no se ve nunca, y emprendiera un ambicioso plan mesiánico con la ayuda del ordenador con linux-csi miami y con el resto de cosas que sin duda tenía que haber en el kit de supervivencia que rescata de su nave. Un náufrago del futuro pasado hablando noruego coloquial antiguo en un planeta extraño. Un exterminador de especies racionales apenado porque su honrado trabajo ha sido causa de la muerte de su familia. Sólo y perdido en un planeta primitivo, el mesías aizkolari descubre fascinado el modo de vida típicamente vikingo: alegres veladas todo pedo haciendo exhibiciones de destrezas varias, interminables y etílicas charlas entre los partidarios del comercio y los defensores del saqueo tradicional, y esa eufórica constatación de la increíble suavidad del ojal de la mujer escandinava.

Visto el panorama, el mesías aizkolari deviene en acreedor de su propio papel de mesías, renuncia voluntariamente a su aizkolaridad y auslanderismo, y asume modestamente un titánico y evangelizador papel educativo y cultural a dos bandas. Por una parte, la población masculina debe reconocer que su entrenamiento como xenocida y el arma achicharradora son partes inseparables de una ecuación cuyo resultado es que, o están con el pico cerrado, o se procederá a una generosa repartición hostial; y por otro lado, abolir el atávico machismo imperante en la sociedad vikinga, creando un nuevo orden moral en el que las mujeres puedan participar libremente en actividades por y para ellas, cómo pueden ser los concursos de camisetas mojadas; y aprovechando las posibilidades de su único y potente ordenador [1], crear una red social guapa en la que cada una de ellas disponga de su propio blog a fin de poder exponer públicamente las cosas que realmente importan: lo bueno que está Gunnar con esa nueva capa de oso, lo arpía que se ha vuelto Inga desde que se ha echado novio, o lo difícil que resulta elegir entre un jabón con aroma a lilas o frutas del bosque.

10000

Para mi refinado gusto, hay una película que es de visionado obligatorio cada vez que la echan por la tele, una peli que me sumerge en un mundo onírico y de fantasía, casi de cuento de hadas. Se trata de "En busca del fuego", es verla y tirarme dos semanas emitiendo gruñidos fascinado ante su romanticismo, por la antigüedad de la pregunta "¿oye, tienes fuego?", y diciendo "dándara" cuando voy a comer carne . Una época preciosa y fascinante a más no poder, la ventaja tecnológica de saber frotar dos palos secos hasta conseguir fuego podía suponer la diferencia entre la vida y la muerte, entre morirte de frío y estar calentito en tu cueva degustando vísceras a la brasa de animales ya extintos, fabricando lanzas y endureciendo sus puntas al fuego con la seguridad que da el saber que cuando caiga la noche, la hoguera comunal alejará los demonios que viven en la oscuridad y reunidos alrededor del fuego, entre un embriagador aroma chotunal, podremos oir por enésima vez la historia de cómo Brrrt cazó en una ocasión un rinoceronte lanudo y vivió para contarlo hasta la avanzada edad de veinte años.

Argumento

Una tribu mesolítica de cazadores rastafaris de mamuts contempla con desagrado cómo hace años que no hay ni un sólo mamut disponible. Un día encuentran una niña de ojos azules, la vieja chamán del poblado tiene el correspondiente flipe visionario y anuncia que habrá una última cacería y que el cazador que mate a ese último mamut será el futuro compañero de la niña y se convertirá en el guerrero legendario que les muestre el camino a Sión. Años más tarde el chico consigue matar al mamut y, aunque está muy pillado con la de los ojos azules, renuncia a convertirse en la reencarnación de Jah ya que, según él, la muerte del mamut no ha sido mérito suyo sino más bien fruto del azahar. Unos egipcios que pasaban por allí, atacan el poblado y se los llevan cómo esclavos. Tras una increíble pateada intercontinental llena de vicisitudes varias, egipcios y cautivos llegan a Egipto seguidos de cerca por el chico y dos colegas, y son obligados a trabajar en el emergente sector de la construcción piramidal. El chico nuevamente se convierte en el protagonista de una profecía y esta vez encabeza un ejército prehistórico cuya misión es liberar a los esclavos de las garras de los malvados egipcios.

Conclusión asnal

La historia ciertamente es muy creíble, que el chico sea el protagonista de al menos tres profecías multiculturales es algo que sólo puede pasar en tiempos muy remotos, pero donde se han esmerado ha sido en la vida y rutina diaria de la tribu rastafari. El mundo de hace doce mil años vivía un periodo de transición, la última glaciación estaba acabando y con ella los últimos mamuts. El clan cazador-recolector rastafari, muy sabiamente, decide vivir en lo alto de una cadena montañosa, a tres mil metros de altura, ahí donde no crece ni la hierba y el viento y la rasca es constante, y lo hacen en pleno contacto con la naturaleza, a pecho lobo y con dos cojones. Que una peli nos muestre unos personajes mostrando voluntariamente los abdominales mientras a su alrededor se ve que hay frío y nieve confiere a la peli un barniz de credibilidad muy estimable, un film que muestre de manera correcta la resistencia al frío obtiene de manera automática mi aplauso más entusiasta; al fin y al cabo, la sensación de frío es algo subjetivo que, cómo la transmisión del conocimiento en el tema del partimiento del fruto del nogal, no deja de ser un rasgo cultural adquirido y no heredado, del cual, en estos tiempos civilizados, ya sólo nos queda la imagen idealizada de un ojal femenino eternamente frío y suave, orientado hacia el norte en lo alto de una montaña del Cáucaso.

Una peli de resultado fecal; una película que se podía haber hecho sola y que sin embargo se convierte en una mezcla sosa de Apocalypto, Stargate, Parque Jurásico y Los diez mandamientos. Qué pena de oportunidad perdida, qué falta de rigor histórico y científico por favor; no sé que es lo que me jode más: el que haya un único flechazo en toda la peli, el comprobar que el seguro médico rastafari incluía el blanqueamiento dental, o los flagrantes errores cometidos con el idioma klingon que usaban los egipcios de aquella época. No sé vosotros, pero si a mi me viene un egipcio hablando en klingon con ese acento imposible y conjugando de esa manera los verbos transitivos...más les habría valido a esos egipcios aprender a hablar sin hacer el aldeano, en vez de dedicarse a extinguir mamuts por usarlos cómo bestias de carga, pero que van a hacer los pobres, según la peli son descendientes de atlantes o extraterrestres que se han quedado sin la tecnología con la que han llegado hasta aqui, en todo caso tienen el lógico impulso de construir pirámides y edificios faraónicos, en mi opinión el único acierto de la peli. No queda claro en la peli los motivos por los que se ponen al tema de la construcción piramidal con tanto entusiasmo, pero ni falta que hace, si el jefe de los egipcios va vestido cómo de John Galliano cualquier cosa se puede esperar, eso ha sido un acierto cómo gran crueldad ha sido el mostrarnos el sufrimiento de la noble especie de los mamuts, qué buen rollo, qué nobleza en todos sus actos, qué cojones eran los pajarracos gigantes esos que les atacan cuando llegan a la selva...joder pablito, si lees esto por favor a ver si pones un poco de luz en este tema porque estoy ya nervioso...¿pajarracos gigantes velociraptores?, ¿osos polares disfrazados de pájaros?. En fin, que la peli tiene sus fallos, cómo el de que no se vea un flechazo hasta casi acabar, pero dentro de su marronez atesora momentos de esos que quedan grabados, cómo cuando el chico y la chica están en el poblado de la montaña, la tía abrigadita y tal, y el tío poniendo cara cómo de que no hace frío mientras están ahí de charla todo formales viendo cómo anochece y corre el aire sin camiseta ni nada, si yo hubiera sido el guionista, en ese justo momento al tío le entraría un apretón y aparecería una manada de mamuts colocándole en una dualidad guapa entre giñar o ser un héroe, o sea, que la peli se puede mejorar pero no por ello deja de ser un espectáculo en el que un espectador atento encuentra momentos y detalles de verdadero éxtasis cinematográfico.

Datos

Ya sé que ultimamente abuso un poco del recurso de acudir a los temas muy técnicos, pero es que no lo puedo evitar; si yo sé una cosa, por ejemplo, y la gente no tiene ni puta idea de ella, pues no me queda otra que informar al personal y a la comunidad científica mediante este blog, ahí están los datos y aqui la interpretación impepinable y postal que de ellos se deduce. Y punto. Y al que no le guste, ya sabe por donde irse. Esto viene muy a cuento porque hay veces en las que estoy escribiendo un post, me echo hacia atrás mirando la intensa luz amarilla que emana de la zona techal y, una de dos, o cierro los ojos porque me pican ya, o me quedo unos segundos maravillado ahí, en un estado al que sólo se puede calificar de asnal, con las neuronas trabajando a tope y con ráfagas de información pasando a toda hostia, voy, cojo una al azahar y me digo: mira, con este pedazo información científica, me hago yo un post de flipar, me curro un hábil fotomontaje y demuestro de manera muy educada e irrefutable el lugar por donde debe pasar el coleguita este, todo él

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Juan Rambo

La verdad es que no pensaba escribir sobre esta peli, pero no me he podido resistir ante el gran remix del Coronel Kilgore y las risas que me he echado al oirlo. Los recuerdos acudieron a mi celebro y empecé a madurar la idea de escribir un post asnal sobre este personaje cinematográfico pero real como la vida misma. Sencillamente, la peli es de las que hay que ver porque tiene la mayoría de los elementos que yo considero necesarios dentro de una peli guapa: hay varios flechazos de gran precisión, una puñalada con ganas en todas las tripas, explosiones de todo tipo, abundantes tiroteos con amputaciones incluidas, e incluso un arrancamiento de nuez; que una única peli sea capaz de reunir tal variedad de recursos estilísticos es algo que debemos al talento y personalidad de una única persona: Silvestre Estalón, nuestro querido John Rambo. Diox tendría piedad, él no.


toma, pilla de tu propia medicina

Argumento

Rambo se gana honradamente la vida cómo atrapador de serpientes en Thailandia. La situación en la vecina Birmania es caótica, los militares se dedican a arrasar aldeas y matar sin piedad a todos sus habitantes. Una iglesia americana decide tomar cartas en el asunto y envía un equipo de sufridos voluntarios para que arreglen la situación a base de oraciones y buenas intenciones, piden ayuda a Rambo para cruzar la frontera y al principio se niega, pero termina cediendo ante los ojitos que le pone la tía buena del grupo. Al pasar la frontera, Rambo se vuelve manejando su barca y los malvados militares cogen prisioneros a los voluntarios propinándoles abundantes collejas, vuelven a mandar otro voluntario con la misión de reconvencerle para que lleve a un equipo de rescate y esta vez se implica hasta el tuétano en el complicado mundo de la política birmana, esto es, mata absolutamente a todo el mundo y salva a la chica.

Extenso análisis

¿Qué motivos pueden empujar a una persona para abandonar un trabajo cómodo y estable, y meterse en un marrón que ni le va ni le viene? La respuesta es sencilla y tiene forma de ojal femenino. Genial la escena en la que intentan convencer a Rambo para que les ayude a pasar la frontera, su careto de "pero qué me estás contando" se convierte en una expresión de "mira guapa, si no fuera un traumatizado veterano te ibas a enterar" en cuanto la tía le insiste pidiendo su intervención. Yo personalmente habría usado la hábil artimaña de cantarla esa canción tan bodita que dice tal que: "ella me habla del señor y yo le hablo del rabo del diablo, tiemblo sólo de pensar en mi testiga de Jehová". En el caso de Rambo, descartado lo de lucir abdominales en el siglo XXI, sólo le queda el recurso de pensar que una buena exhibición de muerte y destrucción ablande el corazón de la susodicha, atacándola por el lado más débil y romántico, invitarla a una cenita a base de cosas que harían vomitar a una cabra, y rendida del todo ya, poder pasar unos momentos inolvidables en algún jergón lleno de pulgas, esperando que haya suerte y no se despierte por la noche, empapado en sudor y oyendo ruido de helicópteros, a consecuencia de una pescadilla en la que amigos cercanos no consiguen encontrar sus piernas o personas inocentes mueren abrasadas por el napalm en medio de gritos desgarradores.

Un film excelente y lleno de valores, la única pega asi a primera vista es que no la haya dirigido el Pan Cosmatos, pero donde va a parar, es mucho mejor que el director sea el mismísimo Estalón que además ha metido mano en el guión y eso se nota claramente en la agudeza de los diálogos y las cultas referencias filosóficas que salpican la peli. Un tío majo el Estalón, se nota que se identifica plenamente con su alter ego Rambo y que se ha empapado de la religión budista, dándonos su particular visión sobre cómo resolver un caso de toma de rehenes sin emplear la violencia ni disparar un sólo tiro. Toda la peli es un alarde de interpretación por parte de nuestro protagonista, los años le han dotado de una elegante madurez en el careto y con esa melenita, el film se convierte en un alarde incesante de un actorazo como la copa de un pino, dotado de una riqueza gestual que lo flipas; en este sentido todos sus fans agradecemos los últimos diez minutos de peli en los que tuerce el morro más que nunca para que nos demos cuenta que es un momento de gran tensión, mientras dispara a dos manos y masacra muy justificadamente a la reencarnación del mal en forma de abominables militares birmanos.

En fin, que la peli hay que verla; además, acaba de una manera que sugiere una enésima parte todavía más prometedora. Indescriptible el geranio que pone al enfilar el camino hacia el rancho y la casa donde nació, qué careto por favor que sólo le faltaba la cinta en el pelo, ahí va el tío dejando atrás la violencia del sudeste asiático para reencontrarse con su padre con la misma ropa que en Acorralado; es muy posible que se ponga pacíficamente a cultivar melones y las circunstancias le hagan retomar un modo de vida donde la violencia es un modo de expresarse, él su máxima expresión, y que puede que sea un infierno, pero para él es su hogar.

Soy leyenda


Aprovechando el espíritu post-navideño he tenido la oportunidad de disfrutar de la última del príncipe de Bel-Air reconvertido en rey de New York, la Ciudad del Gafe Eterno. A pesar de que no hay ni un triste flechazo, es un tema muy interesante ver cómo se las arregla una persona cuando está solita, y la cosa mejora al no ser un simple náufrago isleño, planetario o el único tripulante de una nave que vaga sin rumbo por el espacio, sino a causa de algún tipo de hecho apocalíptico. Lástima que los responsables de la distribución del dvdscreener cometieran el error de dejar sin traducir los primeros cinco minutos donde se nos pone en antecedentes; aunque después de ver cómo Nueva York está fotogénicamente desierto y comprobar que incluso hay leones en Times Square, tuve el placer de exhibir mis conocimientos sobre cine de catástrofes al responder a una sencilla pregunta islandesa: "pero...¿donde está la gente?".

Argumento

A causa del apagón en la señal de la televisión analógica, se ha muerto todo el mundo y Will Smith disfruta de las comodidades y ventajas de ser el único habitante de una gran ciudad. Por increíble que parezca, el tío no está contento con su suerte y añora aquellos tiempos en los que estaba prohibido disparar armas automáticas cuando te viniera en gana y era preceptivo hacer aguas menores y mayores en los lugares indicados para ello. Acompañado de su perrita Samantha, Will el coronel científico se aburre mucho; ya que lo de mojar está jodido por motivos evidentes, intenta mantener su mente ocupada a base de practicar la caza bugavenadil, machacarse hombros y dorsales, ir al videoclub, mejorar su swing en portaviones y esperar a ver si alguien contesta un mensaje automático que ha programado para que se emita regularmente.

Un día la perrita se mete en un sitio muy oscuro que está lleno de -por llamarles algo- superzombis mutantes alopécico-fotofóbicos, los únicos seres vivos con aspecto vagamente humano que quedan, Will le pone una trampa a uno para hacerle unos cuantos experimentos cabrones pero tiene la mala suerte de resultar ser la novia del jefe zombi, que se queda con su careto dispuesto a vengarse en cuanto tenga ocasión, ocasión que llega de la manera más tonta posible. Total, que la perrita muere y Will, roto de dolor y preso de un justo furor zombicida, intenta vengarse a su vez y a punto está de morir, menos mal que llega una chica y le salva; Will misteriosamente parece no reparar en el nuevo mundo de posibilidades que se abre ante él y su mojo, se pone nervioso y hasta borde en vez de hacerse el simpático y lucir abdominales, cómo es menester en estos casos. Acosados por los superzombis se esconden en el laboratorio y se da cuenta, tres minutos antes de morir, que la zombi cautiva que ha usado de cobaya está respondiendo a una vacuna y tiene tiempo para una emotiva despedida en la que, optimista él, desea buena suerte a la chica en su búsqueda del presunto último asentamiento humano libre de infección y deja claro su anhelo póstumo de convertirse en leyenda.

Conclusión de darme la razón

Remake de una película de Charlton Heston y adaptación de un libro que se ha leído El Vaugan y yo no porque ya me vale, la peli se deja ver dentro de su basurez y es una clara muestra del cine más optimista, vibrante y apasionao que jamás se haya filmao. Beneplástico absoluto al hecho de que Will Smith sea el protagonista porque le avala su dilatada experiencia en el campo de la lucha alienígena y objeciones cero para la coprotagonista: una simpática perrita con un parecido más que razonable al cánido policía Rex. Película plagada de guiños al espectador cinéfilo: esos cervatillos que se mueven como velociraptores, esos zombis que parecen parientes de Gollum; si en las pelis del Heston, los malos supervivientes de un holocausto deben tener llagas en la cara, en el caso de Will Smith tienen que estar generados digitalmente y poseer cualidades antigravitatorias.

Aunque yo personalmente echo en falta una explicación sobre cómo es posible que en tres años crezca hierba en el asfalto neoyorquino y que, sin embargo, el papel de periódico no se degrade ni se quede amarillo; esa duda existencial queda relegada a un segundo plano ante el hecho de que esta preciosa peli parte de la gran falacia y curiosa premisa argumental de que ser el único humano vivo del planeta es algo que hay que lamentar hasta caer en la depresión más absoluta. Es que me quedo estupefacto ante ello. No estoy diciendo que sea algo cómo para levantarse todos los días con una radiante sonrisa, pero tronco, si te ha tocado a ti y encima te ha tocado eutanasiar a la perrita y quedarte más sólo todavía, pues te jodes y apechugas con la situación que por lo menos se te ha acabado lo de madrugar, deja de tener flashbacks, de dormir cagado de miedo y acurrucado en la bañera cómo si fueras el soso de Kyle XY. Si te aburres, abre un blog y concéntrate en el desarrollo de tu masa muscular que aunque tengas un poco de orejas de soplillo estás en los USA, y el día menos pensado aparecerá una princesa de boca de fresa con la que jugar a tenis de mesa y recorrer esa bella ciudad Smith & Wesson al hombro, cogidos de la manita con el pico cerrado, giñando y disparando alegremente en pareja en los lugares más emblemáticos de NY, marcando el territorio y poniendo una barrera invisible de esperanza, un "hasta aqui podéis llegar" que avise a zombis y bestias salvajes que aqui, ahora sí, hay dos personas mirando al futuro de manera muy optimista.

La cuarta jungla

Una persona real como la vida misma, un calco perfecto de tantos y tantos funcionarios que de manera anónima sacrifican salud, vacaciones, tiempo libre y familia para que nosotros no tengamos que tirarnos de un coche a 80 km/h aterrizando con los codos, ni que nos disparen desde un helicóptero, ni tener que subirnos al ala de un caza de despegue vertical en pleno vuelo. Un personaje familiar el de Bruce, al que hemos visto crecer como ser humano y que en esta peli se enfrenta virilmente al sheriff Bullock, que no sé quien le habrá dicho que se afeite el bigote ese tan guapo que tenía.


el sheriff Bullock real y Timoteo Olifante

Supongo que me creeréis si digo que me pasé gran parte de la peli reflexionando sobre la ausencia bigotal de Timoteo Olifante, el actor que hace de malo en este film. Cada vez que su careto aparecía en pantalla, mi mirada se dirigía inexorable a ese vacío facial y capilar; ese personaje que acompañado siempre por su bigote era capaz de mantener el orden en una turbulenta ciudad fronteriza del lejano oeste, ahora, debido a un nefasto e inoportuno afeitado se me antojaba apagado y deslucido, falto de autoridad, con el labio superior inerte e inexpresivo. El respeto que producía la exhibición de esa orgullosa mostachez y la perplejidad ante su ausencia ha condicionado la elaboración de esta unidad postal, sencillamente no podía dejar de pensar en ello; me queda el ligero consuelo de no ser el único en ver este tipo de hechos cómo uno de los grandes misterios de la actualidad más impactante, y el saber que es algo que no me puede pasar a mi, ya que la perfecta simetría de los rasgos que conforman mi jeta se ve alterada de manera muy jocosa, hasta tal punto que puedo confesaros sin pudor que no pienso dejarme bigote nunca porque me hace cara de gilipollas.

Argumento

Una banda de jaquers dirigida por el sheriff Bullock de Deadwood ataca la unidad de ciberseguridad americana y les apaga las pantallas, el maorí al mando dice que vaya seguridad de los cojones y ordena detener para su interrogatorio a los principales jaquers. Bruce, que andaba vigilando el virgo de su hija, recibe la orden de llevar al fbi a uno de esos jaquers pero los malos han tenido la misma idea, total, que varios muertos y cargadores más tarde, Bruce informa al maorí que algo le huele mal. El maorí le dice educadamente que no flipe pero los hechos van dando la razón a Bruce que termina enterándose gracias al jáquer que existe un plan teórico llamado "Caos Total", por el cual es posible llevar a la humanidad a una nueva edad de piedra a base de joder las comunicaciones, los centros de poder capitalista y algo más que no me acuerdo. El sheriff Bullock coge de rehén a la hija de Bruce porque le lleva vacilando toda la peli y al final Bruce mata a todos los malos, sheriff incluído.

Conclusión asnal

Película intimista y a ratos melancólica, este film reflexiona en voz alta sobre algunas de las pescadillas de esta sociedad globalizada del siglo XXI: ¿qué pasaría si mañana nos encontrásemos con que ya no tenemos acceso a gúgel, al emule y al yutú?... Al contrario de Jack Bauer, que anda siempre a la búsqueda del marrón terrorista, Bruce se encuentra con que son los marrones los que le buscan a él, siempre en forma de elaborados planes pseudoterroristas. Es esta falacia y falsedad acebense de los malos, este "soy terrorista, cuidao" lo que cabrea sobremanera a Bruce y lo que hace que haya evolucionado, rapándose el poco pelo que le quedaba y abandonando su querencia por los pantalones de pinzas y las camisetas de tirantes, pero siguiendo siempre con su labor de dar matarile, con abundante gasto de munición, a todo indeseable que altere el orden público dentro del sagrado territorio yanquilandés.

Aunque en un principio la productora pensó en inventarse algún detallito sin importancia, al final la realidad más absoluta domina todos los aspectos técnicos de este precioso film. Alabada por el sector de público informático más friki, la peli refleja con total exactitud las habilidades reales de los jaquers: abrir puertas, conectarse a cámaras, cambiar semáforos, hacer funcionar un móvil cuando no hay señal, entrar hasta la cocina en redes de alta seguridad y conseguir planos tridimensionales de cualquier edificio.

En resumen, una estupenda película modestamente rodada, no se ve una sola arma automática en toda la peli y apenas hay explosiones pero no se echan en falta porque el tema rebosa profundidad y bastante entretenido es comprobar que después de cada hostia y golpe que se da, a Bruce ni se le ocurre pedir la baja ni ponerse una tirita, seguramente será producto de la adrenalina de verse envuelto en una actividad delictiva condenada al fracaso por estar él ahí. Especial mención para el reparto, donde destaca con luz propia el sheriff Bullock; el cambio en el peinado y el afeitado del bigote y triángulo perillesco infralabial reduce en buena medida el empaque escénico del sheriff, pero la rotundidad y sonoridad de su nombre artístico, Timoteo Olifante, es razón suficiente para su inclusión en este o cualquier otro film.

Temas de debate púbico

Se me acaban las vacaciones, sí, se me acaban ahora, justo ahora que empieza la sexta temporada de 24 con Jack ahí, torturado sin piedad por los chinos, hablando directamente con el presidente y sacrificándose por su país y por el bien común sin emitir ni una queja, igualito que yo...qué mal rollo me da lo de las vacaciones, qué gran bajong. Menos mal que he estado entretenido con cositas variadas, al final siempre sale a relucir mi vena intelectual y cuando cae la noche y el enano descansa despreocupado con esa carita que se le está poniendo de tener más morro que nadie, algo en mi interior sabe que es la hora y el momento de reflexionar sobre la actualidad más cultural a fin de provocar el típico debate, cuando la gente te para por la calle para intentar entablar conversación sobre el enano y los múltiples temas colaterales propios de la edad liliputiense, mi celebro acude presto a esos momentos reflexivos a fin de desviar la conversación hacia temas más mundanos y menos coñazo, de esta manera, dejo clara mi vocación paternal y añadiendo unos cuantos tacos y opiniones muy absurdas me aseguro que la próxima vez que nos encontremos se lo piensen dos veces antes de molestarme con sus conversaciones sobre dientes, cagaleras varias, euribors y coches de más válvulas. He aqui mi lista personal de temas de conversación veraniega antipesados, de uso libre y público, aunque casi caducados mantienen un aroma inconfundible a excremento de peludo carnívoro carroñero.


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Pipi y los 22

Icono de este blog y objeto de un merecido homenaje en su momento, este tío sencillamente me flipa, todavía me acuerdo el año pasado por estas fechas, que estaba diciendo que se iba a retirar del tema rosa y que se iba a dedicar exclusivamente a lo suyo: al periodismo deportivo. Menos mal que no lo ha hecho, desde entonces se ha enrollado y ha tenido una hija con una presentadora-actriz porno en un caso clarísimo de amor a primera vista, pero lo mejor ha sido la publicación en dos tomos de sus memorias de su etapa con Terelu, en las que como todo un caballero, como siempre, nos ha ofrecido el dato de que una vez lo hicieron nueve veces. Andaba yo enfrascado con este tema tan íntimo y discreto, dándole vueltas y más vueltas, cada vez más metafísico cuando veo un avance de un programa en el que va a salir él, y va el tío y humildemente nos adelanta: "sé que mucha gente me llamará exagerado pero con mi actual pareja, lo hicimos 22 veces en 35 horas", no vi el programa porque me pongo de mala hostia pero ganas me dieron, ¿cual será su secreto?, digamos que empiezas tal que un sábado a las doce de la mañana y acabas el domingo a las doce de la noche, 36 horas, que no es que la tía se vaya 22 veces, es que dice él que lo han hecho 22 veces...en fin, que nadie diga que no es un excelente tema de conversación mientras te tomas una cervecita y un pincho tortilla, facilitando atentamente el acceso al chupete por parte de la unidad de carbono primogenital.

Gran Hermano

En tema televisión me gusta mucho hablar sin saber, es algo muy normal en el medio y en el entero asi que yo me apunto, me basta con ver un avance para hacerme una idea del programa, que es precisamente lo que intentan con el avance; no imagino nada más cruel que obligar a alguien a tragarse toda la información sobre ese pedazo programa, tragamiento que incluiría a la Mercedes Milá y que sólo pensarlo hace que se me abran todas las carnes de manera más lujuriosa imposible. Este año se han superado, por lo que he podido ver, han metido a dos gemelas sin decir nada a nadie, la idea más ingeniosa de la historia, los de la casa no se dan cuenta y cuando se lo dicen, jajaja, que caras ponen los otros, es para partirse de risa. El otro acierto de esta edición es que han metido a un travelo que quiere pagarse la operación con lo que gane en el programa y que al final ha sido expulsada, qué pena, se dedicaba a frotarse con todo macho de buen ver sin decir ni media sobre la existencia en su entrepierna de cierto órgano, que si bien una de sus funciones es la provocasión de plaseres, su descubrimiento inesperado y televisivo podía haber producido impagables momentos catódicos, de los de ver en familia mientras la Milá nos da largas durante dos horas y al final, descojonados de la risa, asistir con imágenes inéditas al descubrimiento de que la tía con la que el afortunado concursante se dispone a pasar a mayores, lo que dispone es de una polla como una olla, o quizás ollita, véte a saber, pero que dispone. Desde aqui hago un llamamiento, no, directamente comnino a la cadena a que ponga todos los medios a su disposición para que el sueño cambiosesuar de esta mujer se haga realidad, o sea, que por favor la inviten a todos los programas de mierda que van a estar hablando sobre este tema experimento-sociológico total.

Supermodelo 2007

Estoy enfadado con este programa, me jode un poco porque es la más pura esencia del socialismo televisado, pero no puedo perdonarles el que echaran el primer día a la tía que me gustaba más...qué amargas lágrimas derramé...jo, creo que se llamaba Lisa, era rubia y tenía cara de androide; además, sale el gilipollas del valerio y la tía esa morena y gritona. Lisa, te queremos, que tu culo no esté triste, eres la más guapa con esa carita de cyborg y somos legión los que pensamos que tu salida del programa ha sido una absoluta injusticia.

El guía desfiladeral

La aparición en el desolador panorama mulero veraniego de una peli de vikingos y la coincidencia en la bajada del divx con la fabulosa realidad de poder verla totalmente solito, me llevó a preparar cuidadosamente el visionado de este film a fin de conseguir el apropiado estado mental berserker, o sea, que puse cerveza en la nevera y me dispuse a verla en pelotas, al estilo escandinavo y como póstumo homenaje cinéfilo a Bergman. La verdad es que no sé si se había intentado antes en el cine, pero una peli de indios y vikingos es algo que hay que ver, muy mala tiene que ser la peli para que no haya por lo menos un buen flezacho. Vikingos en América del Norte, qué buena idea, ambos grupos étnicos comparten una aficion común por pasearse a pecho descubierto en parajes fríos, y la combinación temática intercontinental nos asegura un rato entretenido de violencia inciso-punzante a la antigua, lástima que al final se quede en un eterno dvdscreener escaso en tonos azules y donde los vikingos van demasiado acorazados.

Destripamiento argumental

Una india encuentra a un chaval en un drakkar naufragado y encallado, el chaval intenta dejar clara su vikinguez levantando la espada hacia la india, pero ésta aparta la espada con dos dedos, lo abraza, le hace unos mimos y se lo lleva a su poblado donde lo adopta y pasan quince años. El chaval se ha convertido en vikingo con un poco cara panoli, el tío entrena con la espada porque tiene pescadillas recurrentes donde recuerda una matanza vikinga con abundantes decapitaciones, amputaciones y degüellos. Un día se va de caza, llegan los vikingos malos y matan a todos porque sí, el tío se mosquea, mata a uno y saca un ojo a otro, coge un escudo y se va corriendo a toda hostia. El vikingo al que le han sacado el ojo ordena que le sigan pero el chico se pone en modo escapar y baja una montaña en un arriesgado slalom con el escudo, se tira a un río, y sin hacer fuego ni secarse ni abrigarse, coge un caballo y se pone a cabalgar hacia las montañas herido por una flecha de sus perseguidores.


El vikingo, a pecho lobo pero con pantalones indios de enseñar culo

Al vikingo malo ya le han cosido la cuenca vacía de su ojo y quiere venganza, quiere matar muchos indios, asi que en pleno siglo VI los vikingos se internan en el continente americano para vengarse un poco y sembrar el caos y la destrucción. Unos indios de una tribu amiga encuentran al chico herido, le sacan la punta de flecha y le aplican la tradicional terapia de soplar sobre la herida. Los soplidos hacen su efecto y el vikingo les avisa que cuidao que vienen, y que ellos por ahí, que ya tirará él para el otro lado. Se pone a la tarea de poner trampas en el bosque, pero al final son los guerreros indios los que se ensartan en las estacas afiladas y son rematados ferozmente por los vikingos. El chico no lo manifiesta facialmente, pero está claro que se ha dado cuenta de la cagada cometida, los malos le cogen y él intenta conseguir el perdón de Manitú y recuperar el favor de Odín, guiándoles hacia las montañas por las trampas típicas de toda la vida, de las que se sabe que no van a fallar con unos vikingos o cualquier otro tipo de invasor germánico: el lago helado pero con una capa fina, el meterse en una cueva, el despeñarse en un paso estrecho y la avalancha de nieve y/o rocas.

El chico se ha agenciado una coraza ligera y les hace la trampa del lago helado, los vikingos caen a la primera, no es que piquen el anzuelo, es que lo devoran con ansia; el chico bucea largo rato con su coraza y su capa de grueso paño bajo esa temperatura helada y sale del agua porque se queda sin aire, no por tener frío, total que todavía mojados se ponen a escalar en medio de una ventisca, el chico les lleva por un sitio muy estrecho y hábilmente les sugiere que mejor ir encordados, al final les hace la del pulpo, mete una pedrada al último de la fila y los vikingos caen al vacío como gilipollas, remata la jugada con una avalancha y mueren todos menos uno, que le aguanta un poco pero que vamos, que está clarito que nada tiene que hacer ante el vikingo guía desfiladeral. Al final, como se ha enrollado con una india aristrócrata le hacen reverencias y todo y se queda vigilando con su espada, encargado para siempre del nuevo departamento de asuntos vikingos.

Definitiva conclusión asnal

Una película sobre una persona en la angustiosa y aeróbica búsqueda de su propia vikinguez, y que convierte esa búsqueda en hecho catalizador del descubrimiento de su guía-desfiladeridad. Abandonado desde niño en tierra extraña, el vikingo sólo tiene retazos de su vida anterior, pescadillas sobre la misma matanza una y otra vez, siente en su interior la poderosa llamada del acero pero su piel pálida de demonio extranjero le impide convertirse en un guerrero indio de pleno derecho. La llegada de los invasores, la muerte de toda su tribu y su gafe intento por seguir tácticas de combate indias, hacen despertar al vikingo que hay en él, tomando conciencia plena de su papel en este mundo: vengarse con el mínimo esfuerzo de unos invasores vikingos que previamente no han tenido piedad ninguna, iniciando asi una nueva saga nórdica y heróica, y convirtiéndose en el primigenio, el antecesor de todos, el genuino guía desfiladeral.

Película sumamente floja pero que se deja ver, remake de una película noruega del año 1987, este remake no cuenta con lo que en la versión original eran sus mejores bazas: el señorío interpretativo de un Amund Johnskareng en estado de gracia, o las impresionantes jetas semicongeladas de John Sigurd Kristensen e Ingvald Guttorm, a cambio nos ofrece unos vikingos que parecen sacados del ejército de Sauron en su eterna búsqueda del puto anillo. La escena por todos esperada, aquella en la que se comprueba que un arma de piedra no puede traspasar una cota de malla de acero, resulta por desgracia inocente y previsible en su planteamiento. A su favor tiene que se ve más de un drakkar y prácticamente están con el pico cerrado toda la peli -detalle muy de agradecer hoy en día-, el peinado con tupé de algunos indios, el uso de un gutural vikingo casi correctamente subtitulado y los vikingos malos, que dan la impresión de padecer de algún tipo de hirsutismo y que recuperan el espíritu de la peli original, en el sentido de que estás deseando que se quiten esos horribles cascos para poderles ver el careto, moldeado por miles de años de evolución para adaptarse perfectamente al frío y la rasca septentrional.