Siguiendo con esta serie dedicada al dolor, o pupita, en el cine, hoy toca el dolor facial o, como es conocido entre los expertos: el dolor de cutis. El dolor…de cara, de careto, de semblante, de jeta, de tez, de rostro, de faz, de cutis, de gaita; pocas partes del cuerpo tienen más sinónimos que ésta que hoy nos ocupa y, es que alguna gente todavía no se ha dado cuenta que la cara es una parte importante del cuerpo. Al acabar este artículo, con un poco de teoría y algunos ejemplos prácticos, cuando veáis una escena en una peli de acción sabréis separar el trigo de la paja e identificar, casi al instante, si se trata de un caso de dolor…de cara.
![]() Abuelita...¿se trata de pupita facial? |
Al intentar explicar que es la cara (no es fácil de entender para todo el mundo) hay que emplear conceptos sencillos. Lo mejor es empezar por el principio señalando donde está la cara:
La cara es lo que está situado entre las orejas, por la parte de delante de la cabeza.
La cara es la parte de la cabeza donde están los ojos y la boca.
La cara es lo que te ves en el espejo al mirarte; lo que está encima del cuello
Una vez situada la cara, el impaciente piensa que es capaz de reconocer un dolor facial, se lanza alegremente a dar su opinión y suele ser causa de un gran número de falsos reconocimientos. Señalar que en el cine no siempre que hay una gran herida en la cara tiene que doler, para que duela la persona tiene que estar viva. Como podéis ver en las dos primeras imágenes, estas personas a primera vista parece que puedan tener dolor de cara. Esto es falso, veamos porqué. La primera es la cara de una persona muerta, un espíritu (Hellraiser, Pinhead) de otra dimensión y por muy doloroso que pueda parecer, como está muerto no nos vale como ejemplo, nos encontramos entonces ante lo que se viene a llamar un falso dolor de cara. En la segunda imagen tampoco nos encontramos ante un dolor de cara, esta pobre chica ya no siente ningún dolor; aparte de estar muerta se ha convertido en una zombi, y como todo zombi no siente el dolor: lo provoca.
![]() Tranquilidad: es una zombi y ya no siente el dolor |
Ya es tiempo de formar un trío de leyes sobre el dolor facial. De las tres, la ley a se cumple en todos los casos, y obligatoriamente deben cumplirse b y/o c. Veamos ya la enunciación de las tres leyes primarias del dolor facial, o de cutis.
a. La avería tiene que ser en la cara
b. La persona con la avería tiene que estar viva
c. La persona con la avería tiene que sentir dolor
Hemos avanzado mucho, sabemos donde esta la cara, tenemos tres leyes (nos las podemos tatuar en la palma de la mano) que nos dicen si se trata de un dolor de cutis y podemos reconocer un falso dolor facial. Es hora de pasar a algunos ejemplos prácticos, situaciones dolorosas en el cine en las que, a mi juicio, el dolor de cutis es uno de los protagonistas. Comentaremos los ejemplos, citaremos sus características más importantes y finalmente, daremos nuestro veredicto sobre si realmente se trata de un dolor…de cara.
Las montañas de la luna. Patrick Bergin es Richard Burton, explorador británico. Durante una expedición, los nativos de la zona (etíopes o somalíes) atacan su campamento por la noche. Me imagino que, de repente, el richal sintió un golpe y un sabor metálico en la boca y es que uno había decidido tomar su cara como diana (con gran puntería, añado). Nuestro explorador se encontró con una lanza atravesándole la cara de lado a lado con el resultado final de una mandíbula rota y la desaparición de las muelas superiores.
![]() ¿Está pensativo Richard Burton o es un caso de dolor de cutis? |
Veredicto: debe considerarse como un caso claro de dolor facial. Curiosamente debía haber excelentes cirujanos maxilo-faciales en la época victoriana, porque aparentemente sólo le quedan las cicatrices de entrada y salida que, supongo, le darían un excelente tema de conversación con las damas de la época mientras tomaba el té. Como ventaja añadida, señalemos la imposibilidad práctica de que alguien pueda cagarse en sus muelas (al menos en las superiores). Otro inglés (y van dos).
Darkman. Liam Neeson es un científico que intenta desarrollar una piel artificial. Los malos atacan su laboratorio, destrozándolo y provocándole grandes pupitas por todo el cuerpo, para acabar deciden borrar las pistas que les incriminan haciendo explotar el laboratorio. Genial la escena en la que Liam Neeson, por culpa de la explosión, salta despedido con el cuerpo envuelto en llamas. Una vez en el hospital, los médicos al ver la extensión de la avería (como poco tiene graves quemaduras en todo el cuerpo) deciden operarle y eliminar las conexiones del cerebro que controlan el dolor.
![]() ¿Es éste un caso claro o se arregla con una crema hidratante? |
Veredicto: aunque ya no siente dolor (se ha convertido en Darkman), está vivo y la avería es en la cara, asi que es un caso claro: es dolor facial. Este ejemplo nos sirve tambien para subrayar, una vez más, la importancia de la gaita. Lo que más molesta a Darkman no es haberse quedado sin laboratorio, ni trabajo, ni tener todo el cuerpo como la piel de un cardasiano; es el careto que se le ha quedado como concecuencia del incidente, no le reconoce ni su novia.





jajaja impresionante
no dices nada de Stalone, el rey del dolor
A ver si sigue la serie :-)
Stupendo post, pero las montañas de la luna no seria dolor de muelas ?
A Albertus: puede considerarse mixto. De boca, de mandíbula, etc
A los dos: menos mal que habéis pillado que esto va en broma :D
...me ha dado dolor de rasgos...
Square: he entendido tu comentario como una aportación desinteresada (una nueva definición) a este tema y te lo agradezco. Aunque coloquialmente pueda resultar correcto (de hecho lo es), mi analizador asnal me indica que la expresión “dolor de rasgos” tiene connotaciones en la mitología astur (el famoso trasgu) por su evidente parecido fonético: lo correcto sería “dolor de rasgos faciales”
...Pero lo que realmente completa el círculo austeriano es que suene el teléfono, que con dolor de cara lo sujetes en el oido y tu amiga, periodista de investigación, te proponga ir a medianoche al servicio de urgencias a escribir un artículo sobre la ...
¿El premio es para quien se dé cuenta de lo tramposamente que ignoras la tercera ley en este último caso?
De hecho, incluso en el caso de que no le hubiesen quitado esas conexiones, las quemaduras de cierta profundidad afectan a las terminaciones nerviosas produciéndose la paradoja de que las quemaduras más profundas no duelen.
Es una lástima no saber siquiera si leerás esto desde la dimensión en que te halles. Saludos al Fantasma, o al Hellraiser, o a quien proceda.
Engel.son, vuelve!!!!
cámbiate el nombre por el de un reno
abre un nuevo blog de intimidades sensibles
o dedícate a hablar de política
pero vuelve!!!
¡ Caray las cosas que se pueden leer, cuando el dolor atosiga las entrañas...!
Me ha traido malos recuerdos
Cuando dicen que nos portamos mal, suelen colocarnos unos cablecitos en varias partes del cuerpo, en varias caras:
la cara de la cara
la cara del culo
la cara de la polla
Y luego conectan los cablecitos alli, donde no puedes poner los dedos
Y luego de un rato de dolor, te olvidas de todo