Justo cuando tenía que escribir un post en el que iba a dar lo mejor de mi mismo -encumbrándome al éxito y la opulencia-, me pasa que no se me ocurre nada. Trozos inconexos de texto sin sentido y rebuznos de un interés nulo…la semana ha sido dura y la temporada no ha hecho más que empezar. Sacando fuerzas de flaqueza, canto mi estribillo personal y mi alma se reconforta. Lo que antes había escrito y me parecía una mierda, ahora me parece igual de malo, pero digno de un premio en metálico con muchos ceros. La vida es asín, y asín os la muestro: en toda su crudeza.

La gran depresión

Para mi, un periodo depresivo mayor que el de 1929, lo constituye el hecho de que se acabe el horario de verano y empiece el de invierno. En la infausta fecha del lunes 03/10/2005, se acaba el chollo de trabajar 32,5 horas a la semana para empezar a currar 42 en el mismo periodo. Durante algunos días, mi estado de ánimo -normalmente estoico-, muta hacia el extremo opuesto y la sonrisa radiante con la que antes me enfrentaba al nuevo día se torna en una mueca gimoteante.

Constantemente invento nuevas tretas con las que trato de zafarme de la cruda realidad que acompaña a estos lunes, algunos ingeniosos métodos que uso son: “me duele la barriguita”, “estoy malito, tengo tos y me duele el pechito” o “el jefe nos dijo que hoy no tenemos que ir”…ni por ésas, las mujeres no conocen la piedad y tienen el corazón duro como una roca.
Me imagino que con esta confesión biográfica, aquellos de vosotros que estéis en paro o que no sepáis lo que es un horario reducido, estaréis a punto de mandar cientos de comentarios de apoyo y solidaridad; yo lo agradeceré en el alma. Y es que se acabó lo bueno, llega el salir de casa de noche y volver igual, empieza el frío, la lluvia y el viento, el estar helado y al entrar en un sitio con calefacción estar asado, la gripe, el moqueo de nariz, ya no se verán minifaldas ni ombligos por la calle y, sobre todo, se acercan ya las navidades; un periodo en el que este año si que si: pienso estar cantando villancicos todo el rato.

El ritmo de moda

Recibí de mi churri el encargo de conseguir -por cualquier medio- el dvd de La Batuka que anuncian por la tele. Para quienes no sepan que es, en Operación Triunfo como parte de su preparación física apareció un día una monitora y les dijo: “hoy vamos a probar algo nuevo, se trata de La Batuka”. Es una especie de aerobic con música reggaeton, tecno-merengue, cumbias y rumba española (estos nombres están tomados del dvd). Desde ese dia, en cada resumen diario, nos metían alguna escena en la que los participantes de OT se ponían a practicar dicha disciplina. Con el tiempo (jamás lo hubiera imaginado), La Batuka ha salido en dvd y todo el mundo puede ya disfrutar en casa del ritmo aeróbico de moda.

Mi habilidad bailonga es cercana al cero absoluto, nunca había visto un video de esos y me las prometía muy felices; me veía tumbado cómodamente en el sofa con un ojo atento a la monitora y el otro en mi churri, siguiendo sus evoluciones mientras practicaba y yo la daba amables indicaciones. Bastó un par de comentarios que hice sobre la monitora para que la censura cayera sobre mi persona de manera ineludible, privándome del espectáculo batukero por el expeditivo método del destierro. Y es que si hay algo que destacar del citado dvd no es la pasta gansa que se estarán embolsando, sino la presentadora y monitora del video. En mi opinión, un auténtico modelo nexus-6 mejorado, sin defectos aparentes, una candidata a repoblar la especie si algún día hay una catástrofe a nivel planetario. Un inocente comentario que hice, referente a la idoneidad de que hiciera un ejercicio tan enérgico con menos ropa (tal vez un cómodo tanga), fue el detonante del destierro antes mencionado.

El ritmo de La Batuka es tan pegadizo, divertido y novedoso; que me he permitido escribir un párrafo publicitario alabando sus virtudes. Es mi intención poner gratis este párrafo a disposición de los publicistas, para que lo incluyan en el dorso del dvd; o, lo que es todavía mejor, para que lo lea un actor (moviendo mucho las manos) en un anuncio de Teletienda, como si fuera un testimonio real.

Empecé a sentir una gran marcha y un ligero hormigueo en los pies; al poco rato, sentí que un extraordinario ímpetu se apoderaba de mis miembros inferiores. Comencé a bailar al ritmo de la música y siguiendo las indicaciones de la monitora, alcancé una enorme flexibilidad y mis movimientos se volvieron más fluidos. A la segunda canción, mi cuerpo se movía en perfecta armonía con la música y mis evoluciones eran las de un profesional de La Batuka.

Grandísima novedad

Como repetidamente manifesté en los comentarios del gran post de Chico Viejo, mi único interés bloguero en esta vida se centra en verme situado en la portada. El camino más corto entre dos puntos es la línea recta y mi astrólogo me ha confirmado que en breve saldré en portada. Para no extenderme, me he hecho mi propia imagen para la portada (que os presento para vuestra aprobación); de este modo aseguro que salgo favorecido y que el texto me hace justicia. En breve, cuando accedáis a la página de inicio de La coctelera, allí estaré por méritos propios y os saludaré desde las alturas reservadas a los dioses y grandes héroes.


Con ese celebro y siendo tan sensual...directo a la portada


Espero que os haya gustado, solo me queda decir que si alguno de vosotros queréis enlazarme, podéis usar esta pequeña imagen porque me describe perfectamente. La única pega que tengo es que no quiero salirme del estándar marcado, porque si por mi fuera, pondría una tercera línea con este texto: “Experto en La Batuka”.