No hay nada mejor que copiar con el portapapeles un post ajeno y convertirlo en propio, como si aquí no pasara nada. En el caso de este post, he usado el portapapeles con una peli; en realidad no una, sino varias. De esta manera, pues oye, mira que bien; que me ha servido para llenar medio post. Es tarea vuestra decidir hasta donde me ha inspirado y que parte es la realmente mía. Todo ello si os da la gana de leerlo; a mi no me preguntéis, porque no os haré ni caso. Ello es debido a que este post esta dentro de la categoría “Con toda modestia”; es más, os adelanto que se trata de: La mia modestia.
A lo largo de la historia, Sicilia ha sido una isla conquistada, invadida y ocupada por extranjeros. Con cada nueva invasión, el carácter siciliano aprendió de la experiencia y fue encerrándose en si mismo. La desconfianza hacia el invasor hizo que los sicilianos nos encerráramos en nuestras tradiciones y costumbres. Nadie que no fuera de la familia podía gozar de nuestra confianza, únicamente nuestras personas más allegadas, nuestra familia, conocía nuestras tradiciones; los vínculos de sangre y vecindad fueron haciéndose cada vez más importantes…nuestra vida iba en ello.
En los años veinte tuve que huir de Sicilia, mi negativa a ponerme la camisa negra fascista fue el detonante. Mi honor me impedía vestirme con un color que no me favorecía y tuve que emigrar a América; desembarqué en Cuba y un barco pesquero nos dejó a mí y a mis compañeros en Florida. Éramos extranjeros ilegales en un país extraño. Llamé por teléfono a mi primo Stefano y pronto me encontré en New York, en un pequeño piso del barrio italiano.
América era la tierra de las oportunidades y New York su punto de entrada. Judíos, rusos, polacos, italianos; cada uno teníamos nuestro propio barrio donde los ruidos y los olores nos eran familiares. Ante la inmensidad de un nuevo país con un nuevo idioma, la añoranza por nuestra vieja patria se hizo inevitable. En una tierra extraña era necesario, más que nunca, mantener nuestras tradiciones y costumbres. Pasé por varios trabajos, pero no me encontré a gusto con ninguno, yo era una persona culta que había estudiado en Palermo y me encontraba con que, en América, era una persona sin honor; que debía aceptar trabajos denigrantes para mi personalidad modesta y humilde.
Mi amigo Gaspare me comentó un día que muy bien podría yo trabajar para la familia Castellamarese, ya que yo era originario de Castella Mare, el pueblo más bonito de Sicilia. Era la época de la ley seca, en nuestro barrio, cada manzana tenía su propia destilería; todas propiedad de la familia Castellamarese y de su jefe Salvatore Maranzano. Al oír aquel nombre, una sonrisa alumbró mi rostro, ya que el señor Maranzano fue un viejo amigo de mi padre. Pedí a mi amigo Gaspare que me concertara una entrevista con Don Salvatore. Don Salvatore Maranzano era un hombre cultivado y de aspecto aristocrático, il capo di tutti capi, la persona más respetada de New York. Inmediatamente reconoció el parecido con mi padre y me aceptó en su organización. Al principio eran trabajos sencillos, sin importancia: pequeños encargos, recoger la recaudación de las apuestas o distribuir los sobres con sobornos entre la policía. Tuve que mostrar mi modestia en varias ocasiones, aquel trabajo estaba hecho para mí. Al cabo del tiempo don Salvatore me mandó llamar y mantuvimos esta conversación, que no se me olvidará nunca.
--Engelson, has pasado con honor la prueba a la que has sido sometido. Has demostrado que eres un soldado leal y que tienes un buen conocimiento de nuestras tradiciones. Mañana seré tu valedor y entrarás oficialmente en la familia Castellamarese, la ceremonia será en mi casa a las ocho; no faltes y se puntual. Recuerda que debes mostrar mucho respeto, ser humilde y dejar claro que eres un hombre de honor y que conoces nuestras tradiciones y costumbres.
--Por supuesto, Padrino. Le agradezco este honor y dejaré bien claro que soy digno de entrar en la familia.
Al día siguiente, mientras conducía mi Ford camino de casa de don Salvatore, mi alegría era bien grande. Recordé sus palabras “debes mostrar mucho respeto, ser humilde y dejar claro que eres un hombre de honor y que conoces nuestras tradiciones y costumbres”. Sabía que no había lugar para ningún fallo, no era la primera vez que un candidato salía con los pies por delante por haber cometido algún error durante la ceremonia. Aparqué el coche y comprobé que llevaba lo que necesitaba. Entré en la casa y en la antesala vi a varios guardaspaldas, algunos me eran desconocidos. Luca Brassi, el feroz asesino y ejecutor de la familia Castellamarese estaba protegiendo la entrada a la biblioteca: el lugar donde se celebraría la ceremonia ritual. Le dije que me anunciara y con un gesto brutal me hizo pasar. Reunidos en un semicírculo, estaban tres capitanes de don Salvatore y tres testigos de las más importantes familias de New York, el Padrino estaba sentado en el centro y yo frente a él. Todos tenían grandes habanos en la mano. La ceremonia dio comienzo y Tommy Lucchese, el jefe rival de la familia Gambino, inició el ritual.
--Qui sei tu? -me preguntó en nuestro dialecto siciliano.
--Io sono engelson, de Castella Mare
--Comme sei tu?
--Io sono modesto, sensible e molto sensuale
--Sensuale? -la voz era de Frank Costello, el lugarteniente y consigliere de Joe Profaci. Costello era un hombre muy poderoso y respetado por su inteligencia y su falta de piedad, no tenía ningún miramiento con sus enemigos y no se le podía llevar la contraria.
--Si, sensuale –contesté yo.
--mmmmm…-murmuró Costello pensativo.
Sentí que aquel era el momento de la prueba, debía mostrar mi respeto y mi modestia. Observé que tenía un cigarro sin encender. Saque mi encendedor y miré a don Salvatore pidiendo permiso, éste me hizo una señal para que procediera. Me acerqué a Costello con el mechero en mi mano derecha, cuando estaba a su lado lo dejé caer y, rápidamente, le quité las gafas. Usando la patilla de las gafas como estilete se lo clavé tres veces en la yugular. Sin inmutarme, me puse a su espalda y saqué una cuerda de piano de mi bolsillo, se la pasé por el cuello y empecé a apretar cada vez más fuerte. La sangre salía a borbotones por los tres agujeros del cuello, cuando dejó de patalear solté mi presa y me dirigí a mi posición central. Saqué mi vieja recortada de dos cañones y le descerrajé dos tiros en la cabeza, que quedó convertida en pulpa sanguinolenta. El cadáver cayó al suelo de espaldas, para demostrar que soy un hombre de honor cogí su cartera y me la guardé. Después, con toda modestia y el máximo respeto posible, oriné encima de él.
Los reunidos estaban en silencio, expectantes. Supe que tenía que decir las palabras rituales. Aquellas palabras que resumían nuestras costumbres y tradiciones desde tiempo inmemorial.
-Questo figlio de putana, non se tornará en un maledetto zombi. Per sempre e morto.
Un murmullo de aprobación se oyó en la estancia, los capitanes e invitados se miraban moviendo afirmativamente la cabeza y don Salvatore, mi Padrino, parecía estar orgulloso de mi comportamiento. Había pasado con éxito la primera prueba: la más difícil. Tras un momento, Tommy Lucchese continuó con la ceremonia.
--Engelson, debes mostrar tu respeto a las costumbres y tradiciones de nuestra querida tierra natal, ¿tienes tu propio estribillo personal?
--Si, tengo mi propio estribillo personal
Di dos pasos atrás y me dispuse a cumplir con el requisito. Me puse una mano en la cadera y extendí la otra como si estuviera pidiendo limosna. Me aclaré la voz, puse cara de sentimiento, y con toda modestia y un respeto total por las tradiciones empecé a cantar…
CARABIRUBIIIIIIIIIIIIÍ
CARABIRUBAAAAAAAAAAÁ
QUE NO SE QUE TIENES
QUE CADA DIA ME GUSTAS MÁS
En esta ocasión, los murmullos de aprobación fueron más altos. Los reunidos sonreían abiertamente, contentos de que hubiera elegido ese estribillo. Mi respeto por las viejas costumbres era total y aquella era la prueba definitiva, don Salvatore sacó un fino pañuelo de seda con sus iniciales bordadas y se secó las lágrimas de emoción; una sonrisa paternal adornaba su rostro. La prueba continuó, solo quedaba un paso más; Tommy Luchese me miró amistosamente y habló
--Engelson, de Castella Mare. Eres modesto, sensible y sensual…
--Muy sensual –interrumpí yo.
--Bene. Engelson, de Castella Mare. Eres modesto, sensible y muy sensual. Conoces nuestras tradiciones y costumbres. Tienes ya tu estribillo personal, ¿cuál será tu danza ritual?
Saqué mi iPod del bolsillo interior de mi americana, cogí los altavoces de los bolsillos laterales y los conecté. Con un rápido movimiento, apreté el botón play y empezó a sonar la canción que había elegido para mi danza ritual: La Batuka. Mis movimientos, fruto de la práctica, eran espectaculares. Noté como una corriente de admiración recorría la sala, pero yo no me detuve hasta que acabó la canción. En ese momento, agotado por el esfuerzo -había puesto toda mi alma en ello-, esperé el veredicto.
El veredicto fue positivo, entré en la familia Castellamarese como miembro de pleno derecho. A los que hoy en día me preguntan como fue posible con jueces tan severos, yo siempre les contesto que fue a causa de algo muy sencillo: La mia modestia.

La modestia puede abrir muchas puertas y, lo que es más importante, evitarte engorrosos trabajos:
- Pásame la broca para este tornillo.
- ¿Qué es una broca?
- Anda, llama a tu hermano para que me ayude con ésto y vete a ver la tele.
¡Y pensar que hay quien confunde la honradez con la inmodestia! Si eres sensual... ¿qué moral sino una moral equivocada puede empujarte a mentir?
Psicopanadero: te entiendo muy bien, yo en ese sentido soy modestísimo. Cuando has dicho broca, pensaba que te referías a la "herramenta tradizionale per l'aplicazione della pupitta".
Inevitable: tienes razón, durante algunas semanas (vamos, hasta que me aburra) mi intención es dejarlo bien claro a la menor oportunidad. Quiero que quede bien claro.
Bravissimo! Forza Sicilia!
Gracias Don Vito, tu dirás si he transcrito bien el dialecto siciliano.
Saludos
Si señor, Modestia y no destacar para nada que cuando luego pregunten quién la cagó la culpa recaiga sobre el "listo" de siempre.
Illuminatus: es curioso, pero en este brog todo el mundo tiene la razón. La modestia es buena para pasar desapercibido, yo me comporté modestamente en aquella prueba y mira hasta donde he llegado.
ojito engelson, que el estribillo ese de
CARABIRUBIIIIIIIIIIIIÍ
CARABIRUBAAAAAAAAAAÁ
QUE NO SE QUE TIENES
QUE CADA DIA ME GUSTAS MÁS
lo tiene registrao la SGAE,
¿pagáis los derechos?
mira que en una guerra de bandas mafiosas entre la SGAE y tu familia lleváis todas las de perder...
Matias, confidencialmente te digo que mi familia tiene el control de dicha organización. Es una de nuestras fuentes de ingresos más saneadas (todo legal) y teddy es uno de nuestros mejores recaudadores.
Gracias por opinar, que veo que de ésto entiendes bastante. También tenemos negocios en tu campo de actuación, si necesitas ayuda ya sabes donde acudir.
Molto bene, Don Engelsone... sobre tutto molto sensule la sua batuka de lo amore...
Molto bene, Don Engelsone... sobre tutto molto sensuale la sua batuka de lo amore...
Grazie Coronelle, me piace molto la sua opinione duplicatta per il navigatore. Nítido voglio lesere qui io sono sensuale e batukero.
Grazie tante e salute.
Después de leer con atención y respeto gran parte del relato de la suya modestia... me encuentro con la prueba más difícil y me quedo de piedra (no de verdad, pero casi). ¡¡QUÉ GRANDÍSIMA DEMOSTRACIÓN DE MODESTIA Y RESPETO HACIA LAS SUYAS COSTUMBRES!!
Su acción contra (y encima) el señor Costello debe ser digna, sólo, de elogios y lanzamiento de flores al ritmo de La Batuka. ¿Para cuándo el merecido desfile por la calle mayor de Sicilia? Avíseme. Me pasaré exclusivamente para adorarle con toda modestia. Además, me llevaré mi martillo reglamentario por si algún hermano de Costello decidiera pasar por allí a devolverle lo que hizo en su acto de ingreso en la familia, como gesto de encantadora gratitud.
Un saludo!
Caro Chico Viejo: la tradizione y el rispetto es lo mío (bueno y la batuka y lo sensual que soy). Esa ceremonia ritual me salió que ni ensayada.
No necesito homenajes, gracias, en este negocio la publicidad no es buena. En cuanto a los hermanos de Costello, los dí matarile inmediatamente despues; para evitar futuros problemas de modestia.
Salute
¿Y todo eso para entrar a formar parte del grupo de elegidos para participar en la próxima edición de Operación mafiosa?
Estás dentro de los elegidos al demostrar las agallas que tienes. No todo el mundo es capaz de entonar con éxito el carabidurí delante del Padrino.
Yo una vez intenté entrar en la familia ofreciéndo mi particular versión del aserejé, y desde entonces no puedo pisar suelo americano ni parte del extranjero.
Me has regalado unas risas.
Cuidado, manten las espaldas cubiertas.
Tú lo has dicho bien, si no llego a hacerlo correctamente, no estaría hoy contándolo. En cuanto al aserejé ¿lo hiciste respetando la tradición?, ¿mostraste el debido respeto?...todo eso es muy importante para entrar en cualquier famiglia.
Salute
Pues va a ser eso de que no me besé en la mejilla al padrino al llegar. Me pareció un poco raro, y los consigleri me miraron con cara de pocos amigos.
¡Curiosa aventura italiana! Ya te imagino junto a todos los mafiosos sentado en torno a un televisor y viendo "A tu lado" tomando, eso sí, un buen vino siciliano.
Cualquier historia de respeto y humildad ante las costumbres y cultura es buena y edificante.
Querido engelson:
Cada nuevo post de esta reciente serie nos demuestra una y otra vez la importancia de la humildad, de la modestia y del respeto a las tradiciones. Queda más que demostrado que tú atesoras todas esas virtudes, más una sensualidad que haría palidecer de envidia incluso al padre de Julio Iglesias, y un rítmo batukero que haría descoyuntarse y echar humo al mismísmo Bisbal como si le hubieran puesto a recitar la tabla del uno; y no sólo eso, sino que tu exquisita sensibilidad musical -patente en tu gusto por los estribillos expresivos a la par que clultos- te granjea un lugar preferente en la historia musical de la Alcachofa, junto a Camilo Sesto -autor de "Vivir así es morir de amor" y "Mola mazo"-, el Puma, Isma Serrano y el capullo del "Jardín prohibio".
Desde siempre intuí tu sicilianidad.
Es más, no sólo la intuía, sino que además la ignoraba.
Sinsangre: eso depende mucho de cada familia, por ejemplo en la Castellamarese un beso en la mejilla se considera poco acertado. Se prefiere un beso en el anillo del Padrino.
Mr. Glasshead: “Cualquier historia de respeto y humildad ante las costumbres y cultura es buena y edificante”. Muchas gracias, me debo a vosotros y en vuestro interés hago públicas estas impresiones. Lo que comentas de ver “A tu lado” toda la famiglia junta, por supuesto que se produce a menudo, pero formaría parte de otro post. En plenos años veinte (del siglo pasado) es uno de nuestros pasatiempos preferidos. El contínuo espacio-tiempo es algo bastante relativo en este blog, como puedes comprobar.
Alcachofazul: Tus palabras me hacen mucho bien. Reconoces mis virtudes de una manera que mi modestia agradece en grado sumo. Mi sensualidad es incluso mayor que la de papuchi, (aunque pueda resultar increíble); y mi gusto musical -como puedes comprobar- está fuera de toda duda. Ese lugar histórico-musical en el que me colocas, me llena de orgullo y da una muestra perfecta de mis gustos y preferencias.
Gracias a todos
Siempre me he preguntado si conocías a la madre de las chicas de oro. ¡Ahora lo sé!
Sicilia, 1945...
No sé por qué la gente no reconoce sus imperfecciones... si yo las tuviera, las reconocería :P
Inevitable: en ese año estaba yo con Luciano, trapicheando en Palermo con la gasolina y los antibióticos del ejército yanqui.
Siete: Has captado perfectamente la modesta esencia de este post, de éso se trata precisamente.
Gracias por el escueto comentario, reconozco que me ha hecho ilusion!
carabirubi!
Al fin y al cabo, ¡cuántos de quienes reconocen sus errores solo buscan llamar la atención!
PD: Gracias por extender los antobióticos por toda Europa; si no hubiese sido por tus novedades comerciales en el sector de la farmacopea y tu adaptación de la logística militar al transporte de especialidades protegidas, habríamos perdido muchas vidas en la postguerra europea que solo necesitaban un chute de penicilina... Y sí, es verdad, algo ganaste en todo ello, pero a cambio de renunciar a la fama y la popularidad, a cambio de que tu nombre no pasase a la Historia... Tu labor callada, solo registrada en algunos archivos de la Interpol, necesita ser reivindicada en algún momento... Eres demasiado modesto, debo decirlo, demasiado modesto, y eso hace más difícil, si cabe, la labor de los comités de selección de los premios Nobel... El de Medicina (¡esos antibióticos pasteurizados!), el de Química (¡esos cortes en beneficio del cliente adicto en fase 3!), el de la Paz mismo (¡cuánta felicidad repartida por el mundo!) te están esperando... Y tú, tú solo pides un poco de atención en tu blog... Tú solo pides que olvidemos tu nombre y recordemos tu labor...
¡Eres toda una lección para mí! ¡Maestro!
KAlealdiA man: te respondo de una manera más escueta todavía -> carabirubá
Inevitable: Eso es lo que digo yo, solo pretendo que se reconozca modestamente mi abnegada labor en pro de forrarme al máximo. Ese ha sido mi objetivo y cualquiera que no esté de acuerdo: pijama de cemento y al rio.
El brillante commentario del Inevitable ¿ha saltado de post? ¿O elegantemente me ha dejado a mí el honor de ser el primero en commentar (para los anales) el de la Gripe Pollera Colorá?
Gracias es todo caso, gracias gracias gracias.
Que significa la palabra bastaso
Mario, la verdad es que no lo se
Saludos