Dabintzi koden
Este viernes tuve la oportunidad de disfrutar del visionado del pedazo superproducción “El kódigo Dabintzi”. Cómodamente espatarrado en mi sofá, disfruté de esta peli como nunca. El sueño acumulado durante la semana, las preguntas islandesas, la casi nula sincronización de los subtítulos, los sorprendentes giros argumentales y las increíbles revelaciones históricas que contiene esta adaptación cinematográfica produjeron en mi persona un entusiasmo tan enorme, que no he podido resistirme a escribir un post glosando sus encantos. El cine como servicio público: nos evita leernos el tocho del ínclito Dan Braun, y además nos facilita las claves necesarias para comprender en profundidad los aspectos más importantes de la cultura occidental. Este humilde blog como servicio más público todavía: leyendo mi resumen, no tendréis ni que ver la peli, ni que leer el libro.
Agumento
Tom Hanks está traumatizado por haberse caído a un pozo de pequeño, por esta causa se ha convertido en un experto en sudokus y autodefinidos. Jean Reno es un poli francés que tiene un caso misterioso, pide ayuda a Tom que se encuentra con un sudoku especialmente difícil y como está en Francia, pide ayuda a Amélie. En cuanto se conocen, Tom pone cara de más intenso, Amélie también pero en guapa. El opus, que está detrás de todo el percal, no está a favor de los pasatiempos y manda a un humano sintético para impedir que lo resuelva. Este replicante del opus, el mejor de toda la peli, que ha dejado su trabajo como médico en el barco de Russel Crowe y se pone en la pierna un collar de pittbull por el lado de la pupita, tiene el pelo muy castigado por tanto amoniaco y le gusta rezar en latín y en pelotas, como buen opusiano.
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Amélie y Tom, esquivando al replicante, llegan hasta donde está Magneto, que afectado por la falta de hierro tiene problemas de movilidad en las piernas. Magneto y Tom suman su habilidad sudokera y, con la ayuda de un programa gráfico resolvedor de misterios históricos, llegan a la conclusión de que la solución al ingenioso sudoku propuesto por Dabintzi, es en realidad un problema interno de la iglesia y de su milenario interés en que el desayuno esté compuesto de galletas maría, en vez de madalenas. En un hábil giro de guión, Magneto resulta ser malo, el replicante pega un tiro a Alfred Molina, su jefe del opus, se muere de dos o tres tiros y Tom nos sorprende al dar el cambiazo a un antiguo papiro que nos lleva a una iglesia de los caballeros Templados, donde por fin se nos revela la verdad: Amélie en realidad es la única heredera del imperio de las madalenas, en detrimento de las eclesiásticas, más tradicionales y de toda la vida galletas maría.
Conclusión
Bella, bellísima película, con la que su director se ha convertido en uno de los grandes narradores del siglo XXI; destacable el uso de la infografía, con la que realmente te trasladas a otra época en unas escenas que sobrecogen de puro realismo. Admirable la actuación de Tom Hanks, que mantiene el careto de tensión sudokera durante toda la peli de manera muy convincente. Aplauso rabioso para un guión que, como ellos dicen, remueve toda la zona de los cimientos de la mismísima civilización occidental. Al acabar el film, todo espectador que no tenga el corazón duro como una roca, abrirá su mesilla de noche al llegar a casa, y sacando su libro sagrado favorito leerá unos pasajes y reflexionando se preguntará: ¿madalenas o galletas maría?
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En mi caso, apagué el voxter con gesto pensativo, mi estado de ánimo era muy reflexivo, era consciente de haber visto algo más que una peli, intenté sacar alguna conclusión pero me entraron unas grandes ganas de comer tostadas con colacao.



M dijo
Otro gran misterio para develar.
La misma película están degustando a mi alrededor...mmm...y yo...bueno, no estaba tan enganchada y preferí tomarme unos mates y justo me lo cruzo a Usté.
8 Junio 2006 | 06:23 AM