El autor llega a la central de la UAZ a las 09:45 y aparca en las plazas reservadas a los jefazos, abre la puerta de su 4x4 negro, baja del coche, saluda al vigilante -que no dice nada sobre el morro aparcador- y entra en el edificio con paso decidido. Tomando una puerta lateral, avanza por un largo pasillo vigilado por cámaras de seguridad, el silencio es absoluto…a excepción de un pequeño ruido, un leve crujido que no escapa al entrenado oído del autor. El autor se detiene para comprobar que el crujido no es provocado por sus zapatos -en realidad unos deportivos de ante, 300 euros- y entra en el ascensor. La figura que le devuelve el espejo del ascensor le da la solución al enigma del pequeño ruido que le acompaña: hoy el autor se ha levantado modesto y sensible, una combinación que provoca que toda su persona cruja de lo bueno que está; mientras tanto, en la sala de seguridad una vigilante que miraba atentamente la cámara colocada en el ascensor se desmaya diciendo “sensible…hoy está sensible”.

El autor sale del ascensor, como se ha dado cuenta que tiene el día sensible no le da la gana pasar por el escáner de retina y pegando una patada a la puerta, entra en el restringido recinto de sistemas. Tras un momento de indecisión por la alta densidad de feos, se dirige hacia una mesa del rincón, donde está sentada una chica. Su modestia trabaja a todo rendimiento, intentando crear un aura protectora que le proteja en lo posible de la extrema y muy variada fealdad de los componentes masculinos de esta área.

--hola, ¿has creado el universo 180-2?
--no, verás, es que he estado liada
--vale, ¿me has dado el grant que te dije para la 233?
--ay perdona, es que verás…
--no te preocupes guapa…que te noto hoy como más turgente y con cara de gustarte la poesía belga de entreguerras, ¿puedo recitarte algunos sonetos?
--Oh si, si, me encantaría…no se yo, te noto hoy como más sensible…


desbordada ante tanta sensibilidad poética

El autor sale del área de sistemas cuando llega un mensaje a su móvil diciendo que el presidente Zapatero lleva dos horas esperándole en la sala de reuniones marrón. Tres minutos más tarde, el autor entra en la sala de reuniones. Están presentes el presidente Zapatero y, para su sorpresa, el presidente Bush, que tiene más cara de simio que nunca y parece un poco enfadado. El autor, ante la importancia de la reunión, decide mostrarse en toda su modestia y saluda dando la mano a los dos presidentes. “sr Presidente, sr caraculo… perdón, presidente Bush”

El general Romero y un general de dos estrellas americano se suman a la reunión, en la que pronto se empiezan a caldear los ánimos. Los presidentes se gritan y los generales se insultan. Por lo visto, se trata de una misión muy importante, de la que no han hablado, y discuten -a todo volumen- sobre quien va a estar al mando. El autor intenta controlarse, piensa en colinas de verde hierba y cementerios en blanco y negro, pero al final su modestia termina por imponerse. Se levanta con gesto tranquilo y cuando está de pie, pega un puñetazo en toda la mesa, los cafés ruedan, de los cinco que hay, dos caen en la entrepierna del presidente Bush, que se levanta con gesto muy ofendido. El autor habla, su voz es tranquila pero firme, su vista recorre las miradas de los cuatro asistentes…”vamos a ver, ¿qué cojones pasa aquí?”. Los dos presidentes se miran y, tras una corta conversación en voz baja, Zapatero habla…

--Mira engelson, hay un gran problema internacional con una muestra perdida de un virus zombi ruso. Tenemos la seguridad de que los que tienen el virus son los dueños de una empresa tapadera en la que te tienes que infiltrar, robar el virus, detener a los implicados, descubrir los cómplices, averiguar sus claves bancarias, clonar sus discos duros, desactivar todos los planes alternativos que se les hayan ocurrido e identificar sus células durmientes.
--¿y que problema hay?, eso lo hago yo todos los días
--la misión requiere de alguien con tu modestia, tenemos entendido que hoy, además, te has levantado sensible
--afirmativo sr Presidente, como corren las noticias
--tendrá que ser hoy mismo, eso hay que aprovecharlo, tendrás que hacerte pasar por un mafioso lituano que tiene mucha fama de mujeriego y juerguista
--pues mire sr Presidente, no me gusta nada esta misión, me cuenta ahora lo del mafioso mujeriego y tengo churri, que lo pone en mi ficha, que hay que prepararse las reuniones
--nada engelson, te tomas esta pastilla azul y dentro de 23 horas, cuando hayas acabado la misión no te acordarás de nada y tendrás tus diez meses de vacaciones acumuladas
--mire sr Presidente, porque hoy estoy sensible y por el bien de la humanidad en general
--gracias engelson, otra vez el planeta está en deuda contigo…ah, una cosa, tendrás que hacerte unos tatuajes que te podrás quitar luego...


poco más tarde, trabajando duramente por el bien de la humanidad...