Esto se me había pasado por alto, la inteligencia artificial antiespang de la coctelera debe ser muy poderosa para enviar directamente este comentario al limbopurgatorio de la publicidad no deseada. Demos otra oportunidad a gilberto, este futuro político que encima parece dolido con borrón francisco porque aparentemente le pone como contacto en la dirección de correo. Una historia de amor y desamor, una búsqueda desesperada y muy gilipollas de ese tipo de sexo en el que parece que hay muchos pedos por medio. Que Belceburro te ayude a cumplir tus deseos, ganas me dan de ponerte unas fálicas velas negras, con lo bien que te explicas y esa capacidad craneal que se adivina tras tus palabras, seguramente encontrarás algún tío con experiencia que te introduzca en el mundo de las introducciones en general, vas a ver como mola. Me cago en tus muelas, gilberto.