Hay libros de consulta por los que no pasan los años. Por mucho que la ciencia evolucione, la sabiduría popular de nuestros antepasados ahí sigue vigente a través de los siglos y en la mayoría de ocasiones, los remedios tradicionales siguen siendo perfectamente válidos y nos proporcionan inteligentes soluciones a problemas muy variados. Hoy veremos, cómo con unos sencillos ingredientes: vino y una toalla, se puede dar respuesta a un problema muy común y que es seguro que afecta especialmente a los lectores de este blog.

En la ciudad de Ratisbona, cierto joven que tenía una intriga con una muchacha y deseaba abandonarla, perdió su miembro, es decir, que se arrojó sobre él algún hechizo de modo que no podía ver ni tocar otra cosa que su cuerpo liso. En su preocupación por ello, fue a una taberna a beber vino, y después que estuvo sentado allí durante un rato, entró en conversación con otra mujer que allí estaba, y le habló de la causa de su tristeza, se lo explicó todo, y le demostró en su cuerpo que así era. La mujer era astuta y le preguntó si sospechaba de alguien, y cuando él nombró a la persona, y reveló todo el asunto, ella dijo: "Si la persuasión no es suficiente, debes usar alguna violencia para inducirla a devolverte la salud". De modo que por ta noche el joven vigiló el camino que la bruja acostumbraba seguir, y al encontrarla le rogó que restableciese la salud de su cuerpo. Y cuando ella afirmó que era inocente y que nada sabia de eso, él se le arrojó encima, le enrolló con fuerza una toalla en torno del cuello, y la asfixió, diciéndole: "Si no me devuelves la salud morirás a mis manos". Entonces ella, incapaz de gritar Y con el rostro ya hinchado y ennegrecido, dijo: "Suéltame y te curaré". El joven entonces aflojó la presión de la toalla, y la bruja le tocó con la mano entre los muslos, y dijo: "Ahora tienes lo que deseas". Y el joven, como dijo después, sintió con claridad, antes de verificarlo con la vista y el tacto, que el miembro le había. sido devuelto por el simple contacto de la mano de la bruja.

--tabernero, una jarra de buen vino, que he perdido el mojo
--¿eh?, tome señor
--gracias, tengo sed y ando preocupado...
--...bueno, le dejo que me llaman de aquella otra mesa
--oiga joven, no he podido evitar oir lo que habéis dicho
--es que...es que...he perdido el mojo, ya no está y...
--tranquilizaos caballero, invitadme a unos tintorros y contadme
--pues mi chorra, que ya no está, ha desaparecido
--¿en serio?...glubglubglub...¿y donde creeis vos que se ha ido?
--no sé pero mirad, ya no está
--glubglub...cierto...mmm...
--¿deciais algo?
--decidme joven, ¿habéis comido ultimamente pan de centeno?
--pues sí, del integral, y tenía cómo un cornezuelo negro...
--a ver si glubglubglub va a ser que os han puesto un hechizo...
--vade retro, no me asustéis que no me puedo ni acojonar
--jeje sí, un hechizo, me río del hechizo que conste
--¿os reís del hechizo que me ha dejado sin mi chorra querida?
--no joven glub, me río de que es un hechizo muy común
--¿muy común?
--sí, por lo que he oído glubglub es cosa de brujería
--en el nombre del father, ¿qúe me decís?
--es un hechizo de los más crueles, pero muy común
--¿y tiene solución?
--¿sabéis vos glubglub porque es considerado un hechizo muy cruel?
--joder, a mi me parece muy cruel, a ver ¿por qué?
--caballero, ese vocabulario que brooouagh estáis ante una dama
--...cáspita, menudo eructo
--a ver glubglubglub, lo de cruel, ¿vos sabéis inglés?
--sí, Bacon es mi autor favorito
--pues el hechizo en inglés se llama "Do you remember your member?"
--oh dios, oh diox mío...qué crueldad..qué...qué...qué canallada
--sí, glubglub jeje glub
--buaaaa, yo quiero morirme, buaaaaa, oh qué pérdida...buaaaaaaa
--jajajaaaaaa...ay perdonad, es una disfunción respiratoria de los nervios
--y...y decidme, amable dama, ¿hay algún antídoto para el hechizo?
--por glubglubglub lo que glub me han dicho, sí, y yo lo sé
--buaaa, ahora lloro de pura felicidad, buaaaaaaaaa
--os acompaño en lo de la alegría...jajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaa
--ay que alegría, si fuera mía esta bolsa de oro que llevo aqui, os la daría
--no os preocupéis por eso, decidme, ¿lleváis con vos alguna toalla?
--a fe mía que sí, aqui está, de buen paño italiano, o portugués, no sé
--¿me dejais ver la bolsa de oro, a ver si está hechizada también?